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domingo, 15 de febrero de 2026

MOCHILA AUSTRIACA: UNA SOLUCIÓN PARA LOS DESPIDOS Y EL LITIGIO INTERMINABLE

 


Por Carlos Valdés Martín

¿Qué es esta Mochila de dinero?

La llamada Mochila Austriaca, que es un fondo individual de ahorro para prever el despido del trabajador mediante una aportación patronal constante, es una idea genial para resolver el problema crítico de los despidos y contrataciones en el mercado laboral capitalista.

“El empresario va llenando su mochila con el porcentaje del salario bruto del empleado y ese dinero no se acumula, sino que es gestionado por una caja, la que lo invierte para sacar rendimiento. Además, ese dinero pertenece únicamente al trabajador y el Estado le garantiza el 100% del capital, tanto si es despedido como si opta por otro empleo o si decide emprender. Asimismo, si lo desea, el trabajador puede saber en todo momento a cuánto asciende su fondo. Hay quien lo compara con lo que podría ser un pequeño plan de pensiones, y es que si el trabajador se jubila puede complementar a la pensión”[1]

En resumen, es un sistema de ahorro individual portable para previsión específica de despido donde la aportación la hace el patrón.

¿Qué países tienen este sistema?

De manera clara, este sistema lo tienen Austria, Brasil, Italia, Colombia, etc. No está presente en la mayoría de los países. Hasta donde sabemos, en todos los países donde se ha establecido el sistema de Mochila Austriaca funciona bien, aunque tiene sus detractores en sindicatos y la izquierda radical. Los reportes indican contundentemente que los trabajadores y patrones se adaptan al sistema de Mochila y, lo más importante, encuentran un beneficio muy importante. En otras palabras, este sistema es un típico ganar-ganar.

Además del beneficio inmediato, esta Mochila ofrece una mejor perspectiva laboral y de vida para el trabajador que reduce sus angustias ante el desempleo. En la práctica, la Mochila favorece el cambio de trabajo y pasar la temporada sin empleo dentro de una situación satisfactoria. Para el patrón sucede algo parecido, y los estudios disponibles no señalan ninguna tendencia que vuelva los despidos y contrataciones un juego perverso de inestabilidades laborales.

Desvirtuando una idea excelente

El problema es que fácilmente se puede mezclar y/o confundir con los fondos de pensiones y también con otros tipos de programas de desempleo (seguro del desempleo).

Como cualquiera de las buenas invenciones puede ser usada de manera magnífica o echarla a perder aplicándola mal y convirtiéndola en una caricatura. Una de las maneras para echarla a perder es confundiéndola con un fondo individual de retiro, que aborda otra realidad y presenta una problemática muy diferente, aunque contenga elementos parecidos.

 

La objeción, en el fondo es una sola.

La única gran objeción es que puede ser mal utilizada. La principal objeción es la conversión de la Mochila Austriaca para que se vuelva o confunda con un fondo individualizado de pensiones. Que se realice esta fusión o confusión entre fondo de despido y fondo de jubilación es sencillo por practicidad y/o descuido. Muchos países ya poseen fondos de pensiones, casi siempre mostrando fallas para alcanzar la jubilación deseable, por lo que es fácil que se intente montar la Mochila Austriaca sobre ese sistema previo.

Naturaleza del riesgo del desempleo

El despido (o pérdida) de trabajadores es un riesgo incierto y, en simultáneo, una ventaja para quien se beneficie. Es un riesgo porque implica un suceso adverso para el trabajador y para el empleador, aunque para el empleador también puede ser un beneficio.

Es un riesgo porque un despido podría no suceder nunca, por lo que el trabajador podría permanecer en el mismo empleo durante toda su vida, lo cual sucede por caso típico en empleos del Estado (con leyes que dan arraigo legal, convertido en un derecho a la plaza), en raros casos de empresas muy exitosas que preparan técnicamente a empleados que establecen una simbiosis de largo plazo o en las pequeñas empresas familiares donde los parientes hacen simbiosis como trabajadores indispensables a perpetuidad.

El despido o desempleo es un riesgo que se puede calcular con facilidad mirando estadísticas de empleo y llevando registros de “rotación laboral”. En Europa Occidental se puede redondear una permanencia promedio de 10 años en los empleos, con una tendencia a la reducción[2].

Al reducir el costo inmediato del despido, la Mochila Austriaca es un salvavidas para las pequeñas empresas que requieren una reducción urgente de plantilla. Al mismo tiempo, al incrementar la oferta laboral, también la Mochila es una bendición para las empresas que están buscando contratar nuevos trabajadores con alguna experiencia previa, pues el empleado carga con su propia Mochila y por tanto el bono de cambio no requiere ser tan alto.

Ventajas adicionales de la Mochila

Basta enfatizar dos ventajas colosales. Una es reducir al mínimo indispensable los litigios por despido laboral y por recontratación. Algunos litigios al volverse colectivos y ser tan tardados en la mayoría de sistemas de justicia laboral, resultan carísimos y terminan arruinando a empresas, decepcionando a obreros y volviendo millonarios a dirigentes sindicales corruptos y abogados oportunistas. Esto, en especial, protege a las pequeñas empresas de la voracidad de los malos líderes sindicales, que utilizan despidos tortuosos como un método de chantaje.

La segunda ventaja enorme está en dar una perspectiva de vida laboral más racional y optimista al trabajador. Sabiendo que si no te agrada lo suficiente un trabajo podrás esperar y lograr las aplicaciones para el siguiente, eso incrementa un sentido de dignidad y utilidad en el trabajador. Por si fuera poco, la Mochila Austriaca es una aplicación que rebate la fantasía de una esclavitud asalariada perpetua, como por una amenaza de hambre. El empleado deja de sentirse amenazado por su futuro cuando carga con una Mochila Austriaca lo suficientemente grande para tomarse un tiempo para mirar su vida, entre que deja un trabajo y toma el siguiente. Por lo anterior, la izquierda radical odia a la Mochila Austriaca para sostener la fantasía de que el Estado es le único capaz de salvaguardar al trabajador, cuando este último es capaz de dotarse de sus instrumentos para una existencia digna.

Una novedad fundada en finanzas sofisticadas y tecnología computacional revolucionaria

Sí es una novedad en sentido técnico, aunque la Mochila Austriaca tiene como antecedente cualquier cantidad de medidas para mitigar o resolver. Hay antecedentes muy sofisticados o robustos como el “Seguro del Desempleo” o paro, sin embargo, esta solución sencilla no era imaginable en el pasado, debido a que no existía la extensión del sistema bancario ni su simplificación administrativa, como para que pudiera permitir que existan las cuentas, cueste poco administrarlas y sea controlado su destino de una manera racional. En los sistemas monetarios de dinero metálico era inviable ese sistema; con una burocracia de papeles y registros complicada también es inviable, etc… Por eso, la Mochila Austriaca es efecto de las finanzas modernas y de la revolución de las computadoras, por eso surge ese modelo hasta 2003.

Generar cuentas de ahorro individuales con un registro perfecto e inviolable, bajo un costo financiero y administrativo ínfimo es un invento muy reciente. Sin esos requisitos la Mochila Austriaca sería costosísima o inexistente. Así, que son mejores finanzas y un sistema de cómputo modernísimo lo que hace posible este sistema.

Cientos de años de desarrollo capitalista y financiero para lograr una solución práctica y sencilla para prever el sufrimiento psíquico, la ineficiencia económica y el costo administrativo que provocan los despidos y la rotación laboral. Se han requerido avances impresionantes para que los despidos dejen de ser un drama y todo se le debe al capitalismo y la tecnología que se ponen de acuerdo con las aspiraciones del trabajador.  Surge un ganar-ganar.

 

Conclusiones: una idea excelente

La única conclusión es que el modelo de la Mochila Austriaca es excelente, mientras se implemente con el debido cuidado, apoyada en un cálculo económico correcto y una operación que no se pervierta para hacer más caro el caldo que las albóndigas, es decir, mientras no se sangre a este ahorro en cuenta individual con una operación costosa y burocrática.

 

 

 

 

Texto periódico El mundo 2026.

“¿Cómo funciona?

“El empresario va llenando su mochila con el porcentaje del salario bruto del empleado y ese dinero no se acumula, sino que es gestionado por una caja, la que lo invierte para sacar rendimiento. Además, ese dinero pertenece únicamente al trabajador y el Estado le garantiza el 100% del capital, tanto si es despedido como si opta por otro empleo o si decide emprender. Asimismo, si lo desea, el trabajador puede saber en todo momento a cuánto asciende su fondo. Hay quien lo compara con lo que podría ser un pequeño plan de pensiones, y es que si el trabajador se jubila puede complementar a la pensión”.

¿Qué puede suponer este modelo austriaco?

Lo más importante que puede aportar la implementación de la mochila austríaca es que, sobre todo, favorece la contratación porque se eliminan los altos costes de la indemnización por despido, lo que supone una de los mayores hándicap en el momento de ampliar plantilla. Además, beneficia la contratación indefinida y se eliminan los temporales. Esto significa que, desde el primer día, el empleo es fijo, de manera que se invierte en productividad y en una mayor remuneración. Y esto no es todo porque tampoco se aplica ningún límite a la indemnización (con la mochila es mayor y va aumentando a lo largo de la etapa laboral del trabajador) y además se crea un mercado más flexible, puesto que el trabajador no ve obligación alguna en preservar su puesto. Sin embargo, este sistema de capitalización austríaco no sólo aporta beneficios al sector laboral. Y es que también resta el miedo a despedir porque el coste se reduce considerablemente. Asimismo, el empresario se ve de alguna manera obligado a aumentar los costes laborales de su empresa para poder aportar un porcentaje al fondo de capitalización del trabajador.”

 NOTAS:



[1] El mundo digital 13/12/2016 en https://www.elmundo.es/economia/2016/12/13/584efd4ae5fdea3d558b4694.html

[2] "Explaining the Evolution of Job Tenure in Europe, 1995–2020" (World Bank) muestra que el tenure (permanencia, retención laboral) ha acortado ligeramente en Europa, pero se mantiene estable en aproximadamente 10 años, con variaciones por edad y género; con una baja del 8%.

 

sábado, 14 de febrero de 2026

DIONISOS CON HIPÓCRATES

                                    Por Carlos Valdés Martín


El dios Dionisos o Baco era adorado, pero también temido por los antiguos. Lo maravilloso es que fue de enorme utilidad y, por eso mismo, los pueblos más exitosos de la antigüedad reverenciaban al dios del vino. Tener éxito mientras bebes, es el sueño de cada borracho ¿No te parece extraño? Una respuesta intuitiva indicaría que los pueblos con su dios del vino, fueran fácilmente aniquilados por sus vecinos y que tampoco expresaran el más alto nivel de cultura y civilización, como hicieron griegos y romanos.

En la mayoría de las representaciones de los grecolatinos, Dionisos se exhibe en su lado bonachón, como un joven alegre coronado de hojas de vid y uvas. En las imágenes, este dios pagano levanta su copa de vino, mientras sonríe y los jóvenes bailan y brindan. La utilidad de las bebidas fermentadas para la simple sobrevivencia suele descuidarse. Hasta antes del descubrimiento de Pasteur, la humanidad desconocía el protagonismo de los microbios en las enfermedades y desconocía los medios eficaces para conservar los líquidos limpios y puros.  No había sistemas de refrigeración eficientes y ni preservadores fáciles de conseguir para evitar una intoxicación.

En ese contexto de un conocimiento precario sobre la conservación de alimentos y la pureza del agua, el alcohol resultaba ser un extraño truco para mantener al agua bebible. La mezcla del vino fuerte con agua daba bebidas más ligeras, en un proceso que se le llamaba “escanciar”. Ese efecto tan útil se ha olvidado y ahora predomina la coctelería y las mezclas para el disfrute, pero en ese entonces la salud requería trucos para sobrevivir.

El aspecto temible de este Dionisos dios del vino, también fue destacado por los antiguos, quienes exigían moderación para no caer en un furor, que nublaba el entendimiento y lanzaba hacia el precipicio de la locura. Por eso mismo, el más famoso de los médicos (por quien siguen jurando los doctores cuando se titulan), Hipócrates de Cos, investigó cómo hacer que el vino fuera más sano y funcionara como medicina. Una clave fue rebajar el contenido alcohólico y mezclar con sustancias precisas que daban beneficios para la salud. Una cantidad moderada es medicinal, da alegría y salva vidas; un descuido es tóxico y un exceso es letal.  

¿No te maravilla encontrar que los antiguos utilizaban sus bebidas alcohólicas como medicamento y para preservar su cuerpo de los microbios y las enfermedades?


viernes, 30 de enero de 2026

PUNTO GEOMÉTRICO, CENTRO Y MÓNADA

 

Por Carlos Valdés Martín 

Lo más pequeño es una fuente de maravillas y de constantes sorpresas.

En geometría el punto es lo más pequeño y su entendimiento es fácil para la intuición, pero su comprensión ha dado oportunidad a sorprenderse, a importantes reflexiones y hasta al desarrollo de las ciencias.

No resulta fácil de entender lo más pequeño y la geometría ha mostrado una manera muy fructífera de abordarlo.

Por ser tan mínimo, parece por completo fácil comprender el punto, pero no y no. Nunca es tan sencillo alcanzar a comprender el punto.

Comencemos por algo fácil.

De hecho, el libro fundamental de la antigua geometría, se llamó Elementos de Euclides y comienza con su definición y, por entender lo importancia, lo estoy denominando axioma[1], por ser una base que se evidencia como verdadera y que no requiere demostración, con la cual se construye el conocimiento posterior.

El geómetra Euclides era genial y toda la geometría antigua se siguió basando en sus ideas. Así que Euclides señala al punto como "aquello que no tiene partes"[2]. Esa definición es potente por sencilla y por dirigirse con certeza.

Hay otra manera geométrica de definir al punto como aquello que “tiene posición, pero no dimensión”, aunque eso de encontrarle posición al punto se perfeccionó hasta la época moderna —muchos siglos después de Euclides—. Ese perfeccionarse sucedió con Descartes a partir de las coordenadas cartesianas y su plano que se obtuvo esa otra definición.  

Incluso si tu mente no define con palabras qué es un punto, comprendemos bien de qué se trata.

Una vez que lo captamos, con nuestra mente al punto geométrico lo desplazamos hacia otras realidades y, de esa manera, desborda en conexiones sorpresivas y maravillosas.

El “punto” es un tema tan amplio y versátil como lo demuestran las 43 definiciones contenidas en el Diccionario de la Real Academia. ¿Por qué esa amplitud y productividad? Una respuesta es que cualquier pensamiento ha de comenzar, transitar y terminar en lo más pequeño.

El aquí y ahora, base de toda percepción, es el cruce en el punto del presente. La existencia misma es un pequeño punto entre dos eternidades, el pasado que ya no es actual y el futuro aún puede ser.

Geometría sagrada

Dicen los que saben y hasta fotos se encuentran, que los filósofos y geómetras antiguos definieron una “geometría sagrada”, relacionada con el diseño de los tempos antiguos.

Para mantenernos dentro del tema, quedó establecido un punto peculiar y de importancia para definir en ese caso. Se trata de algo que se relaciona con una cualidad que se encuentra en un punto y se denomina el centro. La geometría sagrada se refiere a un centro.  

Comprender qué es un centro se capta con mucha facilidad, pero preguntarnos por qué es tan tremendamente importante el centro ya no es tan intuitivo.

En geometría el centro es el punto equidistante de los límites de una línea, superficie o cuerpo. Y no me refiero al cuerpo de alguien, sino a un cuerpo geométrico. Así, hay centro para una línea, una superficie y un cuerpo.

Lo más intuitivo es comprender que una línea que miramos tenga un centro y bastaría doblar las mitades que tiene o poner una regla para comprobar. Encontrar el centro no es fácil o resultaría imposible a nuestra intuición en cuanto hay líneas sinuosas y con varias curvas, cuando la superficie es irregular o cuando el cuerpo es rugoso como una piedra en bruto.

Devoción del centro

Para reducir la explicación, diré que para el devoto su lugar más sagrado es el centro de su mundo y quizá de toda la Creación. Por eso los Cruzados se arriesgaron tanto para conquistar la llamada Tierra Santa, pues donde vivió y murió Cristo les parecía el centro de su Fe y hasta del mundo. Hay mapas medievales que colocan a Jerusalén en el centro efectivo del mapa.

Eso de poner a un mismo sitio como centro para más de una religión monoteísta nos explica esa locura bélica por poseer a Jerusalén.

En mi actual interpretación, considero erróneo colocar un sitio geográfico de importancia histórica o religiosa como el centro. Lo importante es entender el sentido conceptual: todo sitio sagrado implica un centro.

La mirada individual es un centro

Sin necesidad de cálculos, basta mover la cabeza alrededor de uno para darse cuenta de que espontáneamente miramos desde un centro y, ese mirar hacia la periferia, nos coloca en el centro.

Volviendo a la definición geométrica, el centro es el punto que está equidistante de una periferia, que son los límites.

Ese mirar alrededor que nos resulta tan espontáneo es lo que organiza el punto de vista. Sin procurarlo ni esforzarnos, nuestro cerebro organiza la información del alrededor y nos desplazamos manteniendo ese punto de vista y sus perspectivas.

De manera espontánea funcionamos como el punto dentro del círculo, aunque nos desplacemos. En otras palabras, mientras miramos y nos desplazamos mantenemos una perspectiva central como organización espontánea del espacio.

 

La mónada

¿Cómo relacionar el punto, la geometría sagrada y la perspectiva central espontánea?

El filósofo Leibniz se adelantó y dio su propia idea al concebir que el mundo está organizado en base a unidades mínimas que llamó mónadas. Las cuales son una especie de átomos que organizan tanto a la materia como la vida y el espíritu.

Para Leibniz el alma es una mónada. Y él no inventó esa palabra, sino que la adaptó y, entre los griegos significaba lo mismo que átomo. Además, este filósofo le agrega un matiz, entonces la mónada es lo que no se divide, por eso es lo unificado, lo que no tiene partes.


NOTAS: 



[1] Siendo más técnicos, Euclides lo llama definición, a otro grupo lo llama axiomas y a otros lo llama proposiciones. En el sentido, que comento todos son proposiciones axiomáticas.

[2] Euclides, Elementos, Al punto lo define como "aquello de lo que nada es parte".