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viernes, 28 de agosto de 2026

MAQUIAVELO EL LEÓN DE LA VIRTUD REPUBLICANA

Por Carlos Valdés Martín

 

Por el enorme éxito póstumo de su obra El Príncipe (1513), se cree que el personaje italiano, Nicolás Maquiavelo, en efecto era el asesor de los príncipes y tiranos de su época, pero sucedió lo contrario. Solamente tuvo alguna fortuna personal siendo funcionario de la república de Florencia y, cuando colapsó ese tipo de gobierno, el panorama no era alentador para un republicano. En la Italia del siglo XV no había repúblicas exitosas, sino más bien, un ambiente donde los reyes y príncipes operaban con éxito.

Contra la creencia popular hay rastros de que Maquiavelo prefería la existencia de una república y de ciudadanos respetuosos de la ley, más que de príncipes tiránicos. Para comprobar esta tesis existe un libro largo de Maquiavelo donde analiza la república romana y otros casos, para buscar cómo pueden existir las repúblicas y vencer a sus enemigos. El libro en cuestión es Escritos sobre la primera década de Tito Livio (1512-19), el historiador romano, que estudia al detalle y donde expone sus ideas sobre la “virtud republicana”. Curiosamente, este libro y sus argumentos son poco conocidos, frente al éxito de bestseller de El príncipe.

La dualidad en el personaje, es una paradoja ante los sistemas de poder

El funcionario es el ladrillo indispensable del Estado, tal como lo muestra la leyenda de Johaben, el buen servidor de Salomón. Maquiavelo ama a su república florentina y le sirve con responsabilidad, pero desaparece ese régimen y toma una ruta opuesta. Mira hacia un Príncipe que podría funcionar, como a veces lo operan los tiranos.

Para la masonería filosófica interesa el personaje del rey Salomón, como modelo del buen gobernante, que es interpretado bajo la óptica de una “monarquía constitucional”.

Debo señalar que en vida de Maquiavelo las repúblicas fueron una excepción y no la regla (siendo Italia la región europea con más repúblicas exitosas), como islas flotando entre un mar de reinos y principados. De hecho, la República Florentina duró 375 años, aunque con interrupciones y desapareció definitivamente en 1530. Entre las repúblicas europeas que existieron en ese periodo únicamente ha sobrevivido Suiza.

República y monarquía

Históricamente son dos sistemas políticos opuestos, con una distinción desde la antigua Roma. La república significa “cosa pública”, debido a que incluye a los ciudadanos en la vida política y favorece la democracia. Sus características básicas son: incluir a los ciudadanos y servir a su interés común, regirse por leyes, oponerse al gobierno en manos de un rey, algún tipo de división de poderes (ejecutivo, legislativo) y aceptación de una virtud republicana (valoración del deber cívico).

La monarquía tradicional es la instalación del poder en manos de una sola persona, aunque hay algunas formas donde hay algún poder equilibrador como el Parlamento o un sistema judicial separado. Algunos sistemas conservan un rey con funciones mínimas, bajo el control de un poder democrático, casi siempre, llamadas monarquías constitucionales.

Históricamente son sistemas totalmente opuestos la república y la monarquía, pues hay mezclas y transiciones. No siempre las repúblicas funcionan como democracias, puede haber sistemas autoritarios sin democracia, como en las repúblicas llamadas socialistas o comunistas.

Virtud en general: cardinal, más teologal, más sus emanaciones

En este terreno tenemos que ir más allá de la definición clásica, la cual deberíamos saber de memoria, sobre virtud como “el esfuerzo que vence las pasiones” y éstas a su vez, son expresión del vicio, entendido como el “hábito de contentar nuestras pasiones”. Ya como maestros, el concepto de lo virtuoso es el combate contra la ignorancia, la hipocresía y la ambición. Que, en grados filosóficos, entendemos que tales males se expanden como otras figuras de fanatismo (donde la ignorancia se vuelve ambiciosa) y de tiranía (donde la ambición se arma de recursos extremos).

Asimismo, la virtud se expande mediante la conciencia de cada individuo, donde encuentra su ser profundo y fortalece esa capacidad para distinguir el bien del mal, mediante la razón, que aplicada a la moralidad es la prudencia.

Para la masonería, la virtud tiene muchas caras, pero aquí nos interesaremos por su presencia en el ámbito de la vida pública y del poder político, para lo cual nos enfocaremos en su expresión republicana.

Virtud republicana

Por este concepto, Maquiavelo entiende las cualidades de los individuos que favorecen el establecimiento y el mantenimiento de la República, durante una época cuando dominaban los principados y reinos. En el fondo, la virtud republicana planteada se liga con la planteada desde griegos y romanos, como el fortalecimiento de individuos libres, fuertes, éticos y capaces que sepan hacer vida en su comunidad. El individuo libre no existe en solitario, sino que su presencia en una comunidad o ciudad lo obliga al compromiso y a ser responsable, de ahí la virtud republicana. Para sostener a una sociedad libre se requiere de muchos individuos con cualidades y que asuman el compromiso de su comunidad.

Anotemos que las primeras tribus humanas, básicamente poseían formas democráticas, muy sencillas y prácticas. Los líderes eran temporales y a quienes llamaban reyes también lo eran mientras sirvieran al efecto de su cargo, habiendo miles de razones para sacarlos del cargo o hasta matarlos. En ese sentido, es erróneo afirmar que Grecia inventó la democracia, pues los sistemas tribales fueron de corte horizontal, sin jerarquías permanentes ni consanguíneas, donde una asamblea de adultos (o guerreros o ancianos) decidía su propio destino.

La virtud republicana, en su aspecto más importante, es para el sostenimiento de la república y, de preferencia, en su forma más democrática.

La virtud republicana no es muy diferente de lo que estudiamos como la virtud masónica, únicamente, que ya implica su manifestación en la vida pública, cuando la masonería la estudia primero como asunto dentro de Logia y como asunto de la conciencia individual. La virtud republicana estudia el tema en el ámbito público.

Dilema de la virtud republicana entre adaptación y lucha frontal

En especial, Maquiavelo elogia una cualidad del comportamiento de las repúblicas que podría sorprendernos y que consiste en su variabilidad[1]. Lo usual es asumir que la consistencia demuestra fortaleza, pero hay una excepción en la vida pública. Una posición republicana ante enemigos superiores permite la actuación discreta y gradualista. El famoso general romano, Fabio Máximo frente a la amenaza de Aníbal el cartaginés, eludió la confrontación militar, para irlo desgastando. Cuando los cartagineses fueron desgastados, entonces surgió un relevo de líderes y llegó Escipión, quien era un líder militar agresivo, que atacó directamente hasta derrotar por completo al enemigo. En términos más modernos, se ha elogiado la distinción de Antonio Gramsci entre lucha de movimientos (asaltos frontales) y lucha de posiciones, que implica una larga contienda para ganar la hegemonía.

Prudencia presuponiendo posible maldad: instituciones de freno

Como Maquiavelo presupone que el ser humano es proclive a la maldad, señala que conviene establecer instituciones que lo frenen. Pone como ejemplo a los Tribunos de la plebe, entre los romanos, que se establecieron para frenar a los Senadores aristócratas, que estaban oprimiendo al pueblo.

Aquí, la virtud republicana es la previsión y el diseño institucional para evitar el fácil abuso del Poder, por tanto, evitando la concentración ilimitada de poderes, que termina en la tiranía. Para contar con instituciones se establecen leyes, que son reglas escritas y respetadas por la comunidad. Ahora se habla de la importancia del Estado de derecho, para el bien de sus ciudadanos.

Liderazgo virtuoso frente al liderazgo ambicioso

Debido a la fama de El príncipe, se creyó que Maquiavelo, ignoraba la posibilidad de un liderazgo virtuoso. Su análisis de la historia romana es abundante en ejemplos de líderes basados en la virtud con capacidad para arrastrar a la población y fortalecer la república.

Personaje clave es Lucio Bruto, quien levantó a una república fingiendo que se sometía a los reyes Tarquinos. Lo que hizo este personaje en términos políticos se denomina “entrismo”, que es el fingimiento de pertenecer y ayudar a un bando enemigo, mientras se prepara su caída. En términos de películas es un infiltrado o espía, del bando republicano, que termina venciendo a los reyes anti-republicanos.

Su severidad honorable lo llevó a enjuiciar a sus propios hijos cuando traicionaron a la república, para conspirar en favor de los reyes.

Eficacia republicana rasgo característico

Para evaluar la virtud republicana, Maquiavelo propone el criterio pragmático: que haya resultados. Hay gran variedad de actuaciones, pero importan los resultados pragmáticos.

A eso se le llama pragmatismo o realismo para sostener a una república.

En Maquiavelo se advierte que las repúblicas (más o menos democráticas) duran más que los principados y reinos sometidos al mandato de una sola persona. En vida de Maquiavelo, pereció su propia república, la de Florencia, que duró 300 años y desde esa época ha sobrevivido y prosperado la república de Suiza.

Las cuatro vías de la acción de mayor eficacia comprobada son: propaganda, movilización pacífica, las elecciones (sistema de partidos) y la acción militar.

Dilema de enfrentamiento o adaptación

En diversos periodos de la historia la lucha se paraliza, casi siempre por la amenaza violenta o la superioridad aplastante de un grupo o sistema. En México, a partir de 1940 el PRI obtiene una superioridad aplastante ante sus adversarios, por lo que el sistema queda estable y sin oposición significativa. Incluso la lucha masiva estudiantil-popular de 1968 no rompe el sistema hegemónico. Hasta 1988 comienza un desafío político electoral, que se concreta en 2000 y entra a una transición. En 2018 irrumpe otro grupo para establecer su hegemonía y ha sido muy eficaz con riesgo de imponer un proyecto de talante autoritario.

Hay luchas que por diseño están destinadas a desgastarse y desvanecerse, las cuales, inclusive, fortalecen al poder en turno. Ejemplo reciente es FRENA de Gilberto Lozano, que pasó de una vocería de confrontación y de exigir la renuncia presidencial con un plantón hasta su disolución. Otros grupos con más éxito se adaptan manteniendo su identidad y autonomía, como sucedió con Antorcha, que desde un discurso ultraizquierda bolchevique, se integró dentro del PRI y ha sido efectivo como grupo de presión y de interés de un sector. Otro ejemplo de adaptación exitosa, es el pequeño grupo llamado Democracia Deliberada, un puñado de activistas[2], que se logró posicionar como una agrupación independiente relacionada con PRD y luego con Morena.

Conclusiones

El personaje Maquiavelo no fue un escorpión al servicio de los príncipes, sino un león republicano, interesado en las virtudes clásicas que levantaron a las repúblicas. Pero vivió tiempos difíciles, donde su república florentina y otras pequeñas repúblicas italianas estaban rodeadas de enemigos poderosos que las derribaron. A largo plazo el principio republicano renació bajo la figura de democracias liberales.

La virtud republicana señalada por el florentino, encaja perfectamente en una visión de virtud, que importa tanto a la masonería universal y aplica, perfectamente, a los mejores ciudadanos. El sentido específico que aquí estudiamos, presenta la opción entre la adaptación y la lucha por objetivos mínimos, frente a una confrontación que busca resultados rápidos o grandes objetivos. En la articulación ciudadana, puede haber una articulación exitosa entre la resistencia por conservar objetivos mínimos y la búsqueda de mejores condiciones para toda la sociedad.



[1] Maquiavelo, Discursos: una república tiene mayor vida y disfruta de buena fortuna durante más tiempo que un principado, porque puede adaptarse mejor a la diversidad de los tiempos merced a la diversidad de ciudadanos que hay en ella”

[2] Principalmente destacan Gerardo Esquivel, Andrés (Adrián) Lajous, Hernán Gómez, Guillermo Osorno, Pepe Merino, Froylán Enciso, Antonio Marvel, Mario Arriagada y otros. Graciela Márquez Colín (esposa de Esquivel).

 

 

viernes, 21 de agosto de 2026

EL SALARIO NO LO CREA EL ESTADO

 


 

Por Carlos Valdés Martín

 

Para el salario del sector privado ¿cuánto pone el Gobierno? Ni un peso. Así, sucede en todos los países. Al contrario, el gasto del Gobierno exige impuestos que son extraídos a las empresas y los trabajadores. El 100% de los ingresos y salarios en las empresas surge de su propia actividad económica y el 0% provienen del propio Estado. Sin embargo, hay una campaña para fingir que el salario lo determina el Gobierno, mediante la Comisión Nacional de Salario Mínimos, donde hay 10 representantes de trabajadores (sindicatos), 10 representantes patronales (cámaras) y 1 representante del Gobierno.

Sin embargo, con argumentos fantasiosos los representantes del gobierno dicen insistentemente que el salario aumentó gracias a sus políticas, como si el Gobierno estuviera subsidiando a salarios y a empresas. El único salario que determina el Gobierno es el de sus propios empleados y nada en el sector privado. El asunto es irónico.

Una parte de la ecuación

Hay una pequeña parte cierta donde este Gobierno aplaude el aumento del salario mínimo y alienta a la representación patronal y de trabajadores para que suban sus acuerdos hacia una meta. El salario lo ponen los empresarios y trabajadores, algunos aluden a la recuperación y otros al equilibrio de los mercados, así como al poder negociador de las partes.

En México el Gobierno no decreta los salarios, sino que, por un mecanismo participativo, se reúnen anualmente, 20 representantes obrero-patronales y uno del Gobierno para acordar el mínimo del salario en el país. Lo usual es que se llegue a un consenso. Durante el llamado periodo neoliberal, tras el drama de la hiperinflación, la tendencia fue a acordar aumentos de salarios que únicamente seguían a lo deteriorado por la inflación. Con un proceso de inflación descendiendo, el salario mínimo crecía menos que la inflación anterior y se deterioraba. Otro resultado fue que cada vez menos trabajadores recibían el salario mínimo, pero sí muchos cotizaban al IMSS muy cerca de ese nivel. Tal sistema fue deteriorando ese mínimo, lo cual lo terminó siendo un referente alterado pues ese salario mínimo no alcanzaba para una canasta básica de sustento.

Desligar el salario mínimo

Además, en los años noventas se cometió otro error regulatorio, pues se encadenó al salario mínimo con los indicadores y referentes económicos, como multas, recargos, cuotas, etc.,  por lo cual incrementarlo resultaba problemático. Aumentar los mínimos en esa regulación, en automático subía multas, recargos, cuotas, etc. Desde el sexenio de Peña Nieto comenzó a separarse el referente de la operación privada y de gobierno respecto del salario mínimo, por ejemplo, las pensiones mismas dejaron de tener un referente en el Salario Mínimo (lo cual hoy está cuestionado). Ese marco normativo modificado facilitó la votación de CONASAMI para el alza real del salario mínimo cada año.

El salario promedio depende de productividad más negociación

¿De qué depende el salario? Su resultado es la coincidencia entre la productividad, efectos de oferta y demanda y el poder de la negociación (colocando dentro de este concepto el marco regulatorio). Siendo más sutiles en el razonamiento, el salario incluye algunos beneficios del marco regulatorio como la seguridad social, aunque esa parte como no la suele recibir el trabajador en efectivo, entonces se dejar fuera de la consideración.

Papel activo del Gobierno

Lo que sí resulta cierto es que el Gobierno ha tenido un papel activo proponiendo los incrementos y promoviendo medidas específicas como un incremento superior en la franja fronteriza norte. Ese cabildeo tan activo, no cambia la realidad: a la hora de pagar, el Gobierno no pone ningún peso en los salarios de los empleados privados, al contrario, pues el Gobierno quita al sacar dinero al empresario y al trabajador en impuestos. Y esto no es queja, simplemente que así funciona el sistema económico, el Gobierno saca impuestos y los privados producen salarios e ingresos.

Cambio de ánimo del empresario 

En los último 15 años el empresariado dejó de creer que un salario mínimo tan bajo fuera benéfico. La cúpula empresarial asumió como propio el criterio de la recuperación del salario mínimo. A partir de 2018, la “recuperación del salario mínimo” forma parte del discurso oficial y, ahora, se confunde su beneplácito con una ilusión rara, donde se imagina que el Estado impone el nivel salarial. En otras palabras, el empresariado mexicano decidió activamente levantar el salario mínimo de manera sistemática, pues también lo consideraba inaceptable.

Resulta curiosa la falta de voz del empresariado, pues en la creencia promedio, parecieran ausentes en el aumento del salario mínimo. En México, la idea ordinaria es que los empresarios “desean” salarios lo más bajos posible. ¿Cuál es la impresión y cuál la realidad?

La inflación contrapuesta al salario

Debido a la inflación desatada en México desde el periodo de Echeverría (1970-76) y la catástrofe de hiperinflación con De la Madrid (1982-88), se creyó que los salarios eran un factor clave y ahí vino una línea activa de contención salarial. De ahí, vino la creencia generalizada de que el salario mínimo debía contenerse abajo del nivel de la inflación, lo cual provocó la caída sostenida y paulatina. Esto también fue acordado en la CONASAMI, pacto obrero-patronal. Si bien sí es una regla que siendo el salario un componente fundamental de los precios, entonces el aumento de salarios redunda en precios mayores. El trasfondo erróneo es que no está predefinido el impacto entre salarios y precios promedio, ya que no existe ningún sistema de valor-trabajo, sino que hay una diferencia entre los factores productivos. Por lo mismo, en un periodo determinado crece el salario más que el nivel promedio de los precios. Sin embargo, la posible espiral de retroalimentación de salarios-precios, a veces, sí ha sucedido y, cuando sube mucho el salario, sí se puede desatar la espiral. ¿Cuánto es demasiado un incremento del salario como para desatar la inflación? Aunque hay formulaciones matemáticas, aquí no las abordaré.

El salario mínimo acercándose al salario promedio

Por pura lógica matemática, el nivel del salario mínimo cuando crece únicamente se acerca al promedio. El nivel mínimo es imposible que alcance al nivel medio y lo mismo sucede con el nivel máximo. Cuando cualquiera de los dos, el nivel mínimo o el máximo alcanzan al promedio, es que hay desaparecido y solamente hay un nivel. Cuando solamente hay un nivel, todos los datos son idénticos, por tanto, la referencia hacia mínimos y máximos desaparece.

Los teóricos de la igualdad sostienen que resulta mejor que el salario mínimo no esté alejado de los salarios medios. Sin embargo, aquí el problema es si el mínimo está determinado por presiones políticas y legales o sí resulta de la operación del sistema económico. La tentación de malos patrones para pagar abajo del mínimo de subsistencia del trabajador dio origen histórico a la imposición legal del salario mínimo. Ese mínimo legal, por obvias circunstancias, está ligado a los componentes de la subsistencia, por eso debe incluir la alimentación y otros productos vitales. Ahora bien, el costo en dinero de esas condiciones básicas de subsistencia depende de la productividad, sin cuyo componente el salario nominal sería una ilusión. Adicionalmente, hay políticas de Estado que favorecen la producción general, que con incremento de demanda laboral también impulsas la mejora salarial (objetivo del "pleno empleo"), pero aquí no las abordaré su detalle. 

 Conclusión

El total del salario surge del proceso económico de la empresa privada y el Estado no pone ni un centavo, la contrario, extrae varios impuestos. Las políticas públicas favorables o contrarias al alza salarial periódica, únicamente son un impulso, pero jamás crean el salario. Resulta extraño que con la fijación de niveles mínimos o elementos normativos se imagine que el Estado está otorgando algún nivel salarial. Una de las mejores maneras que del Estado empuje en sentido de mejores salarios, es que no ahogue con impuestos y trámites a las empresas. Una fuerte carga fiscal sobre las empresas obliga a reducir los salarios, por más que se pretenda algo distinto.  

jueves, 23 de julio de 2026

CÓMO DERROTAR A LA MAFIA SICILIANA, EL ÉXITO DE FALCONE EN ITALIA

 


 

Por Carlos Valdés Martín

 

Destruirla parecía imposible, cuando la mafia arraigó en realidades profundas de Sicilia y la costa sur de Italia durante siglos. Las invasiones y la violencia repetida crearon un sistema estructural donde un poder oscuro se integró como poder paralelo en las catacumbas de esa sociedad. La mafia y sus códigos de violencia resultaron en una organización social medieval (agrupada, resistente o resiliente y con raíces fuertes). Fue poco visible y bien adaptada a su ambiente durante siglos de aislamiento y pobreza, pero cambió con la llegada de la modernidad. La vieja mafia estructural se convirtió en una modalidad de criminalidad mezcla de gremio bandolero y negocio. Sin embargo, el capitalismo es antagonista del robo como práctica recurrente, ya que el mercado requiere definir con claridad la diferencia entre lo mío y lo tuyo. El Estado premoderno se adapta bien a los poderes locales, pero el Estado moderno choca con poderes locales que también estén armados. El conflicto se calentó mientras la mafia se adaptaba con relativo éxito. Su fase más sorprendente fue el traslado de la mafia a EE. UU., que es otro tema. Pero en Italia se mantuvo muy arraigada hasta que llegaron vientos de cambio.

Llegan los alegres años ochenta donde la hegemonía norteamericana y la modernización en tantos niveles están alterando el mundo. Nos ubicamos en el Sur de Italia, donde la mafia se mantiene como un gobierno paralelo y subterráneo, corrompiendo a su entorno y aplicando distintos niveles de violencia para continuar con las modalidades de robo. Durante cuarenta años el Estado italiano se propone públicamente terminar con la mafia y falla cada vez. Pero llega un equipo de magistrados dispuestos a cambiar las reglas del juego. El grupo de los magistrados encabezados por Falcone se decide a cambiar las estrategias y dar un asalto frontal contra la mafia sureña, centrándose en la capital de Sicilia. Falcone y su grupo legal atacan el corazón del dragón en su propia capital tradicional. Cuando todos habían fallado este grupo triunfa y lo hace de manera espectacular, llegando a un “Maxi Proceso”.

¿Qué fue este Maxi ProcesoEn los años 1986-1987, realizaron el mayor juicio contra la “Cosa Nostra” con 475 imputados. Entre los mayores responsables hubo 19 cadenas perpetuas y miles de años de prisión. Este caso sigue siendo el mayor golpe jamás realizado contra la mafia italiana.

La base fue la creación de un “pool antimafia” de magistrados coordinados. El periodo se convirtió en una auténtica guerra local, enfrentando atentados y asesinatos. Pero el Estado resistió y los principales líderes y operadores mafiosos fueron capturados, reduciendo la capacidad de la mafia local a un mínimo.

Además del famoso Maxi Proceso se siguieron diversas políticas de lucha contra el crimen en Italia con leyes más duras y acciones para reprimir al crimen como el régimen 41-bis (el régimen de aislamiento y confinamiento más riguroso que impide contactos con el exterior para evitar que un mafioso siga dirigiendo o delinquiendo desde el interior), DIA (Organismo de investigación especializado, inter-fuerzas y mono-funcional, creado en 1991) , leyes patrimoniales (confiscación de bienes de origen ilícito o desproporcionados respecto a los ingresos legítimos), etc.

Los resultados a largo plazo fueron excelentes. Los homicidios mafiosos en Italia fueron más de 2.600 en el periodo 1988-1992. Las cifras recientes son muy bajas: 233 entre 2013-2017. En 2023 se registran cero asesinatos mafiosos en Sicilia.

Hubo un costo humano, el líder reconocido del Maxi Proceso, el magistrado Falcone y su colega Borsellino fueron asesinados. Pero su lucha fue coronada por el éxito[1]. La mafia prácticamente fue erradicada del sur de Italia y su antiguo poder se reduce a una sombre siniestra.

En fin, resulta que contra la mafia italiana “sí se puede”.

¿Por qué en México no se ha podido contra su crimen organizado?

NOTAS:

[1] Giuseppe Ayala, "Quién tiene miedo muere a diario".