Por Carlos Valdés Martín
No predijo nada importante con acierto, aunque sí era
un genio dedicado y buscó una regla científica, pero la una leyenda roja señala
que él predijo todo el futuro capitalista. Spoiler: Marx no fue bueno con las
predicciones, aunque sí confeccionó ideas fuertes (incluso fueron “poderosas”, lo
cual no es bueno o malo antes de ver su resultado). Repito, por interés de la
propaganda, se alteran y falsifican las ideas de Marx para atribuirle aciertos inexistentes. Los
partidarios interesados intentaron darle el cariz de un profeta infalible. Esto
era entendible en el caso de su amigo obsesivo y sincero, Federico Engels,
capaz de él atribuirse un hijo fuera de matrimonio para cubrir a su amigo. Y Lenin
convirtió esa misma exageración en el esbozo de una religión, cuando exageró y alteró
el marxismo para siempre al afirmar que “el marxismo es todopoderoso,
porque es verdadero (o exacto)”.
Lo que Lenin confirmó no fue esa veracidad extrema del marxismo, sino otra realidad:
que Lenin, un político astuto como pocos, era capaz de lograr un “salto de
etapas”
con las herramientas de la política moderna: el partido combatiente y el Estado
dictatorial llevados al extremo. Así, cuando un Estado tiránico se apoderó de
la economía y monopolizó el poder las atrocidades fueron cubiertas y
disimuladas con las tesis teóricas de Marx.
Le atribuyen muchas predicciones, cuando lo que hizo Marx
fue tomar nota detallada de lo que sucedía en el capitalismo mundial del
siglo XIX, en especial de Inglaterra. Marx sí hizo una gran apuesta o
predicción general, que él no inventó: que tras el capitalismo se levanta un nuevo sistema social
llamado socialismo-comunismo y que se realiza vía una revolución social
encabezada por un proletariado revolucionario masivo.
Los posteriores admiradores de Marx le están atribuyendo
predicciones específicas que no aparecen de manera tan directa o novedosa en
sus textos originales como El Capital (1867). Cierto, que desde su
irrupción pública con el Manifiesto Comunista de 1848, Marx le jugó al
profeta político, aseverando su hipótesis a lo que sucedería con el capitalismo
y el mundo entero, conforme a su esquema de sucesión entre capitalismo y un
socialismo-comunismo, como una etapa superior de un único carril, bajo la
hipótesis del salto revolucionario.
Cosas que no descubrió Marx ni representaban una
predicción
Marx era un analista serio que intentó con su propio método
dialéctico que identificaba tendencias ya presentes en el capitalismo de su
época (como la expansión del mercado o las crisis cíclicas) y las proyectaba
como intensificaciones futuras, pero sin los detalles o implicaciones que se le
atribuyen en lecturas populares. Muchas de estas "predicciones
cumplidas" no fueron profecías sino la afirmación bastante obvia de que
esto sucede y para esa afirmación no se requería de ninguna teoría.
Por ejemplo, el mercado capitalista se había extendido por todo el mundo desde
el siglo XVI y para el siglo XIX era un fenómeno que cualquier ciego podía ver.
Ningún contemporáneo de Marx negaba con seriedad que la expansión del comercio
se estuviera deteniendo o que tuviera una barrera imposible. Los economistas
previos a Marx ya habían señalado la importancia del mercado mundial y su
crecimiento,
pero los marxistas suenan fanfarrias como si Marx hubiera anticipado la
globalización, como una especie de descubrimiento. Tales afirmaciones serían
tan insensatas como señalar que Galileo descubrió que existe la Luna.
La mayoría de las famosas predicciones de Marx son
observaciones del siglo XIX
Marx tuvo esperanza de que con rapidez los obreros se
convirtieran en una compacta clase revolucionaria que superar al sistema
capitalista en los países más desarrollados. Lo que luego se interpreta como
predicciones son en realidad continuaciones de fenómenos observados por él, o
ampliaciones por autores posteriores (como Engels, Lenin o teóricos del siglo
XX). A continuación, hay 10 puntos, cuidando cuáles fallaron por completo, pues
cambió la tendencia y cuáles lineamientos podrían mantener alguna vigencia. Las
"fallidas" las refino ligeramente para coherencia, pero sin cambios
mayores ya que no las cuestionaste.
Hipótesis de Marx que se han Cumplido (Revisadas y
Matizadas) Aquí, enfoco en elementos directamente de Marx, reconociendo que
muchas son proyecciones de tendencias existentes en su tiempo, no
"predicciones" inéditas. Elimino o ajusto las que son extrapolaciones
no marxianas estrictas.
Mercado mundial intensificado
Marx observaba el mercado global emergente desde el
colonialismo (siglo XVI en adelante), pero predijo su fortalecimiento
progresivo como una necesidad del capitalismo para superar la sobreproducción,
con la burguesía creando interdependencias económicas globales. No predijo
explícitamente una "integración económica" post-colonial superando
imperios, como señalas; eso es una interpretación posterior. Cita: "La
burguesía [...] ha dado un carácter cosmopolita a la producción y al consumo en
todos los países. [...] En lugar de las antiguas necesidades, satisfechas con
productos nacionales, surgen necesidades nuevas que reclaman para su
satisfacción productos de los países y climas más lejanos." (Manifiesto
Comunista, 1848). Como es evidente esta tesis la sostiene ya antes de
hacer un estudio detallado de la economía capitalista, es una tesis de
estructura, es un corolario de las premisas del capital. Esto se ha cumplido en
la globalización contemporánea, pero como continuación de lo que ya veía.
Concentración creciente de capital (acumulación)
Marx describía la centralización del capital como un proceso
dialéctico donde el capital se acumula en formas colectivas (como sociedades
anónimas), no necesariamente en monopolios individuales dominando ramas
enteras, lo cual es más atribuible a Engels o teóricos posteriores como
Hilferding.
Predijo esto como tendencia inherente, y se ha visto en fusiones corporativas
modernas. Marx plantea una tendencia a la concentración: "Un capitalista
mata a muchos. Mano a mano con esta centralización o expropiación de muchos
capitalistas por pocos, se desarrolla [...] la expropiación de muchos
capitalistas por unos pocos." (El Capital, Vol. I, Cap. 32). Hay
que señalar que Hilferding desarrolló una tesis peculiar, propia de los
teóricos del hiper-monopolismo para imaginar que el capital individual genera
una concentración máxima, a la que llaman el “capital financiero”, donde
imaginan que los bancos se apropian de la industria y el comercio. Una
variación de esa distorsión la aplicó Lenin para interpretar su visión del
imperialismo, como fundamentado en el “capital financiero”.
La realidad económica del capitalismo maduro de la posguerra mostró que esa
tesis eran exageraciones de las tendencias básicas.
Crisis económicas recurrentes
Las crisis (como las de 1825 o 1847) ya ocurrían en su
época, y Marx predijo su continuación por contradicciones internas como la
sobreproducción. No vaticinó específicamente crisis financieras modernas con
burbujas hipotecarias o derivados; se enfocó en crisis monetarias y bancarias
ya presentes. Esto se ha cumplido, pero sin la novedad de colapsos inéditos. Cita:
"Las crisis son siempre soluciones momentáneas y violentas de las
contradicciones existentes, erupciones violentas que restablecen momentáneamente
el equilibrio perturbado." (El Capital, Vol. III, Cap. 15).
Aumento de la desigualdad entre clases
Marx predijo una polarización relativa entre burguesía y
proletariado, con acumulación de riqueza en pocos, basada en la plusvalía. Esto
se observa en la brecha actual, aunque no siempre absoluta como él temía. Aunque
Marx no afirma la pauperización absoluta de los salarios siempre, que
sostuvieron algunos de sus discípulos o émulos (la Ley de hierro de Lasalle),
sí su perspectiva no asumía un crecimiento salarial sostenido. Siempre esperó
la caída salarial en el capitalismo, y la bonanza de Inglaterra y otros países,
le parecían una excepción.
El verdadero reto conceptual, es que su concepto de clase
social se vuelve una metafísica que convierte al individuo un títere
(encarnación de su condición social) y a la historia un teatro de títeres
colectivos (lucha de clases), que inventa una narrativa teatral sobre la
revolución o no (una dramatización de los llamados “Grandes Relatos”). Esa
estructura, termina siendo poco científica, más heredera del dramatismo de
Michelet que propio de la ciencia. Tomado en sentido suave, el concepto de
clase social es una emanación ideológica espontánea, pero tomado en el sentido
de Marx es una ficción ideológica dura, que permite justificar cualquier
atrocidad, pues deshumaniza a las personas, siendo una especie de racismo
(ahora llamado “clasismo”). Cita: "La acumulación de riqueza en un polo
es, al mismo tiempo, acumulación de miseria, tormento de trabajo, esclavitud,
ignorancia, embrutecimiento y degradación moral en el polo opuesto." (El
Capital, Vol. I, Cap. 25).
Automatización desplazando trabajo (parcial)
Marx analizaba la maquinaria fabril de su tiempo,
prediciendo desempleo masivo por desplazamiento directo de trabajadores,
volviéndolos "inútiles". No anticipó robótica ni IA; su visión era
mecánica y equivocó en no prever el crecimiento del sector servicios, que
absorbió mano de obra. La expectativa de Marx era el sostenimiento del
desempleo, por una “ley de sobrepoblación” de trabajadores que él llamó con el
pintoresco nombre de “ejército industrial de reserva”. Esto se cumple
parcialmente en desempleo tecnológico, pero falla en la escala masiva. Cita: "La
acumulación de riqueza en un polo es, al mismo tiempo, acumulación de miseria,
tormento de trabajo, esclavitud, ignorancia, embrutecimiento y degradación
moral en el polo opuesto." (El Capital, Vol. I, Cap. 25).
Pobreza en medio de la abundancia
Marx señaló que el capitalismo genera miseria junto la
riqueza de los excedentes producidos, como sobreproducción coexistiendo con
hambre.
Esto sigue sucediendo hasta el presente, incluso en economías capitalistas
ricas, por ejemplo, en fenómenos de viviendas vacías y homeless en EUA. El
concepto de pobreza artificial en mitad de la abundancia no lo descubrió Marx,
sino que fue una evidencia de su época victoriana. Él fue uno más entre un
potente coro de voces que en Europa clamó para resolver la pobreza. De hecho,
los países de capitalismo desarrollado emprendieron infinidad de medidas más o
menos exitosas para resolver esa miseria. "La sociedad se ve de pronto
retrotraída a un estado de barbarie momentánea; parece como si el hambre o una
guerra devastadora universal hubieran cortado los medios de subsistencia de
toda ella." (Manifiesto Comunista, 1848, refiriéndose a crisis de
sobreproducción).
Alienación de los trabajadores (básica)
Marx describía la enajenación como opresión terrible del
trabajador por su propio producto y emanado en directo por el proceso de
producción, que le arrebata su producto. Esta enajenación se extiende hacia su
vida completa derivada de su desposesión (condición proletaria) y su posición
subordinada en la división del trabajo. El planteo de Marx nunca se refería a
burnout emocional o insatisfacción moderna (un vacío existencial), eso es una
ampliación por autores como Marcuse, Fromm, etc. Entonces Marx se centra en la
alienación laboral y, como asalariado actual, el trabajador sigue sin controlar
el proceso, a menos que sea un autónomo o un cooperativista equilibrado. Una
derivación bien justificada de la crítica de la enajenación está en la
autonomía del mercado, descrita en el fetichismo de la mercancía. Aunque el
enfoque de Marx, por la evidencia de época, se centra por entero en la miseria
absoluta y degradación directa del obrero en su siglo XIX, también Marx observa
dimensiones más sutiles, sobre otras modalidades de degradación. "El
objeto que el trabajo produce, su producto, se le enfrenta como un ser extraño,
como un poder independiente del productor." (Manuscritos
Económico-Filosóficos de 1844, Trabajo Enajenado).
Fetichismo de las mercancías (estricto)
Marx lo definía como la apariencia de relaciones sociales
como propiedades inherentes de las cosas (mercancías), con mercados moviéndose
"autónomamente". No enfatizaba "apetitos imaginarios" o
consumismo; eso es posterior (e.g., Debord). Se cumple en cómo los mercados
parecen independientes, pero no en el branding moderno. Marx se enfoca más
hacia la cristalización de las relaciones sociales en las mercancías y a que el
movimiento del mercado (auges y caídas) obliga a que toda la sociedad siga sus
pasos, como a una divinidad externa que les marca qué hacer.
"Una relación social determinada entre los hombres asume, a sus ojos, la
forma fantasmagórica de una relación entre cosas. [...] A esto llamo el
fetichismo que se adhiere a los productos del trabajo tan pronto como se
producen como mercancías." (El Capital, Vol. I, Cap. 1, Sección 4).
Desempleo estructural o Ejército de reserva industrial
(parcial)
Marx predijo un exceso permanente de mano de obra para
suprimir salarios, basado en su época. Esperaba altos niveles de desempleo
estructural, pero post-1945 (con welfare state y keynesianismo), el desempleo
no ha sido tan masivo ni constante en Occidente. Se cumple en presiones
salariales, pero falla en la escala. "Forma un ejército industrial de
reserva disponible, que pertenece al capital de manera tan absoluta como si
éste lo hubiese criado a sus propias expensas." (El Capital, Vol.
I, Cap. 25).
Creación de necesidades (limitada)
Marx notaba deseos inducidos por el mercado del capitalismo
para sostener la acumulación, pero no predijo que las nuevas necesidades
artificiales "arrasarían" con las básicas, como se afirma en teorías
consumistas de Baudrillard (hiperrealidad) y del posmodernismo (Lipovetsky). Su
foco era en valor de uso sometido al intercambio; lo cual se cumple en
publicidad, pero como extrapolación. Hay interesantes interpretaciones sobre el
alcance del valor de uso y su posible redención, sin embargo, Marx en su teoría
económica, casi siempre deja al margen el valor de uso de los productos,
delimitando a algunas categorías como generales.
"La extensión de los productos y de las necesidades se convierte en un
esclavo ingenioso y siempre calculador de apetitos inhumanos, refinados,
antinaturales e imaginarios." (Manuscritos Económico-Filosóficos de
1844, Propiedad Privada y Necesidades).
Lo único que sí predijo Marx (spoiler) falló: socialismo
por vía revolucionaria
Este concepto tampoco lo inventó Marx, pero sí fue el
primero que intentó darle una fundamentación en la ciencia social. Con claridad
publicó en su Manifiesto comunista, que la sociedad capitalista sería
derribada por un proletariado revolucionario para dar paso a una sociedad
socialista primero y comunista al final. Al principio de la experiencia de la
URSS y China los partidarios de Marx sostuvieron que ya estaban en el
socialismo y que construían ese tipo de sociedad; después del derrumbe de la
URSS en 1989, el colapso dominó de las demás repúblicas sometidas a Moscú y,
por si fuera poco, las reformas capitalistas en China, las dudas florecieron.
Desde entonces la mayoría ha sostenido que el socialismo realmente nunca
existió y que esos países tuvieron un régimen que no se atreven a definir,
por ser tan horroroso.
Resulta evidente y bien probado que Marx esperaba que el
socialismo fuera el fruto maduro del capitalismo avanzado y no una
insurrección en sociedades precapitalistas (Rusia y China, etc.), esperando que
el socialismo fuera resultado de más civilización y no de más atraso. Estaba
convencido que la entidad del proletariado revolucionario se apoderaría del
Estado y que, desde ese mismo momento, el Estado (como máquina de opresión y
tiranía) comenzaría a desaparecer. El Marx teórico tenía cierta afinidad con los
anarquistas y estuvo aliado un tiempo con ellos en la Primera Internacional. Es
evidente que cuando Marx señaló sobre una “dictadura del proletariado”,
jamás predijo ni imaginó
una dictadura total del Estado burocrático contra el proletariado y
sobre toda la sociedad. En este punto, se le puede tachar a Marx (y a Engels)
de muy ingenuo ante el peligro del Estado totalitario.
La ironía fue que sus teorías candorosas a favor del proletariado, se volvieron
en armas en manos de líderes sin escrúpulos imponiendo un Estado totalitario en
contra del proletariado.
Muchos creen que Marx atinó prediciendo la revolución
proletaria y otros sostienen que abrió el camino para un proceso de regresión y
control totalitario del Estado, lo cual ni de broma debería llamarse revolución
proletaria. Por mi parte, sostengo que Marx se equivocó favoreciendo una visión
ilusoria de resorte y que ese “saltar etapas” lo aprovechó Lenin para enredarse
en el aventurerismo revolucionario, para terminar, siendo un pasaporte para que
otros tiranos revolucionarios deshicieran a su antojo.
Conclusión: Marx un analista con visiones y no un profeta
Sí poseía un gran talento teórico y por eso Marx ha estado
en el corazón de las transformaciones del siglo XIX al XXI. En ese sentido,
Marx funciona como Cristo o cualquier líder religioso: sirve para colocarlo de
bandera en las causas más siniestras. Visto con detalle Stalin resulta un
personaje siniestro, dispuesto a asesinar a sus camaradas y amigos para
aferrarse al poder más personal, que utilizó a su maestro Lenin y a la bandera
de Marx como camuflaje para su propia religión de Estado que exigía el “culto a
la personalidad” de Stalin. El gran éxito de Marx como teórico significa que
sus errores se suman con argumentos que rechazaba, para levantarlo como bandera
de una ficción de perfección. Con Stalin interpretándolo desde una dictadura se
encargó a los propagandistas que convirtieran las teorías de Marx en “marxismo
de Estado”, por lo que se torcieron en su esencia. ¿Cuál fue el torcimiento? No
fue tan burdo como hicieron con las fotografías, cuando borraban a los
colaboradores de Stalin, después de fusilarlos. La operación fue alterar la
perspectiva y, en lo anterior, está marcado: fingen que Marx predijo cosas que
no son ninguna predicción. Convertir ilusoriamente las afirmaciones en
predicciones que se afirman correctas crea un halo mágico de control sobre el
futuro. Las dictaduras sí pretenden controlar el futuro, pero Marx no era tan
irracional como un dictador en el Kremlin. El “marxismo soviético” convirtió la
doctrina de Marx en un vaticinador de ficción, con lo cual se pretende que los
líderes marxistas copian las perfecciones del fundador.
Por magia simpática establecen una línea genética de Marx, Lenin a Stalin, y
después seguirán con Mao y luego Kim y su dinastía de pequeños reyezuelos
rojos.
Muchas de las principales Hipótesis de Marx han Fallado y
otras han perdido importancia. La esencia de su falla se centra en el tema del
proletariado radical y la revolución socialista radical.
Catálogo de fallas conocidas:
El centro del error teórico-social es que el proletariado revolucionario no creó
el socialismo ideal. Marx imaginó que el proletariado en rebelión
contra sus cadenas radicales era capaz de tomar el Estado mediante una
revolución y abrir una etapa superior de civilización humana, tomando la
producción en sus manos y disolviendo poco a poco al Estado. Esa sí era una
predicción esencial para el conjunto de la teoría de Marx, al establecer un “sujeto revolucionario”,
debido que el proletariado sufre de ”cadenas radicales”, causadas por la base
objetiva del sistema capitalista. Su predicción fue sustituida por el
instrumento político desarrollado por Lenin, pues fue un Partido autodenominado
Comunista quien se adjudicó de
la representación del proletariado para tomar el Estado y usarlo con
tiranía; esto sin entregar la producción al proletariado, aunque fingiendo
hacerlo.
Después de esta falla esencial lo demás son una serie
de errores de diferente calibre; así, entre las equivocaciones o deslices más
evidentes y conocidos de Marx son:
1.
Desaparición de la clase media: Predijo
su reducción drástica, absorbida por proletariado o élite, sin embargo, este
sector medio ha crecido en países desarrollados por movilidad y efecto del Estado
de bienestar.
2.
Empobrecimiento casi absoluto de la clase
trabajadora: Esperaba pobreza como la regla en la clase proletaria,
pero estándares de vida han subido globalmente por productividad y
regulaciones. De hecho, el capitalista estaría erradicando la pobreza en el
mundo.
3.
Caída inevitable de la tasa de ganancia:
Predijo beneficios cayendo hasta colapso, según alguna modalidad de “ley de la
tendencia decreciente de la tasa de ganancia”, pero se han estabilizado las
ganancias con innovación y globalización.
4.
El mercado obstaculiza el progreso
técnico: Pensaba que, a final de cuentas, el mercado capitalista frenaría
innovación de las fuerzas productivas para maximizar plusvalía, pero el
capitalismo sigue desarrollando fuerzas productivas.
5.
Colapso inminente del capitalismo: Previó
un final rápido por contradicciones, pero el capitalismo se adaptó con
intervenciones estatales, procesos continuos de incremento de productividad y
adaptaciones.
6.
Revoluciones en naciones industrializadas:
Asumió que Inglaterra o Alemania serían los sitios propios de la revolución
comunista, pero capitalismo allí fue donde se estabilizó.
7.
Desempleo masivo por automatización:
Esperaba desplazamiento directo de mano de obra, generando masas
"inútiles", pues no estaba en su esquema la explosión del sector de
servicios. La automatización no ha desplazado tanto la mano de obra como para
generar un desempleo sin remedio. Las políticas keynesianas y de Estado de
bienestar, con cambios en la productividad han mitigado lo suficiente el
desempleo durante el último siglo.
Más allá de la interpretación de hechos que se pueden constatar,
también ya varios puntos muy debatibles de Marx y su derivación marxista, entre
los más destacados:
1.
Estructura en exceso determinista, que
establece un sistema de causalidades rígidas, donde la evolución está
determinada (en rigor) por la estructura económica. Hay quienes lo han tachado
de “economicista”, en especial, basados en su famosa metáfora de la
determinación de la superestructura ideológica por la base estructural
(economía).
2.
Determinismo sobre el futuro (plantear
alguna manera que hay un futuro comunista inevitable) y predominio del grupo
sobre el individuo (la clase sobre su personificación), de tal manera que la libertad
termina siendo ilusoria.
3.
Manejo fallido de la dialéctica, al
plantear un salto de fases, bajo una modalidad arbitraria, de un futuro
predeterminado y arbitrario.
4.
La teoría del valor trabajo cuestionada
como una ficción, pues realmente nunca se utiliza en el análisis económico
concreto y, la ilusión específica, que fantasea en que el tiempo (de
trabajo socialmente necesario) se cristaliza en una sustancia (la sangre del
sistema), en radical oposición al materialismo físico del relativismo y la
cuántica, pues el tiempo es una coordenada relativa, etc.
5.
Paradoja de un aparente materialismo que
despliega tantos “puntos ciegos” que es utilizada como la trama de una religión
de Estado por los sucesores marxistas, lo cual cuestiona la tendencia
científica del Marx mismo y subraya sus tendencias metafísicas
inherentes.
6.
Fallida integración de campos del conocimiento
con el monolitismo de una visión de “materialismo histórico y dialéctico”, tan
fallida que favoreció su falsificación en ideología del Estado
soviético, etc.
El texto anterior no significa tirar la obra completa de
Marx, a quien se le pueden reconocer méritos intelectuales y enfoques retadores hasta el presente,
incluso varias etapas en su pensamiento de enorme interés. Sus análisis no son
argumentos superficiales, sí fue integrando su pensamiento con esmero y, de
manera constante, intentando integrar lo mejor de las especialidades que
aborda. Por ejemplo, en filosofía Marx se consideró heredero del idealismo
objetivo alemán, en economía de la economía clásica inglesa, etc. Por sus
propios méritos, resulta tan tentador repetir con simplismo a Marx, como si el
tiempo fuera a revivir al pensamiento del siglo XIX y redescubriera su
vigencia.
Conclusiones
Marx falló en el corazón de su predicción transformadora y
bajo esa falla hay una larga serie de inconsistencias y fallas teóricas. Su falla
central fue aprovechada bajo una tecnología política exitosa, que canalizó con
un partido las fuerzas revolucionarias de las masas, y la docilidad
postrevolucionaria para realizar experimentos totalitarios, disfrazados de los
ideales éticos de Marx. La falla abrió el camino a la falsificación y se creó
la ideología soviética que imita a Marx y falsifica su esperanza de que el
proletariado gobernara. En lugar de seguir le núcleo esencial de Marx, su
ideología fue falsificada con exceso de elogios y, entre lo pernicioso, se fingió que el fundador
había atinado en predicciones
sobre el capitalismo, cuando únicamente estaba describiendo su tiempo
presente. Por si fuera poco, algunos temas que sí eran predicciones erróneas
fueron reinterpretados para fingir aciertos. La derivación hacia una ideología
oficial pagada con recursos millonarios y su empleo hacia una especie de
religión de Estado, difundió el mito burdo de la infalibilidad de las
predicciones de Marx. De esta manera Marx se utiliza como Cristo, para jugar a
una bandera de pureza originaria y una ortodoxia con la cual ganar maquillar un
presente lleno de crímenes en nombre del socialismo. En el extremo, los
regímenes estalinistas, maoístas y otros semejantes mataron a millones de
personas y sometieron a sus pueblos a los sufrimientos más atroces, cuando se
pintaron con los colores de Marx. Las mentiras terminan por caer, aunque tarden
décadas a desmontarse.
La terrible manipulación del ideario de Marx y sus
ideas para implantar regímenes totalitarios es incompatible con el
principio marxista de que quienes gobiernan son los proletarios. Los partidos
totalitarios sustituyen burdamente al proletariado y un estado represivo
mantiene al pueblo sometido, combinado con regímenes de producción catastróficos.
Las buenas intenciones y las partes de mayor análisis de
Marx son incompatibles con los regímenes del llamado socialismo real,
funcionando como Cristo para los reyes guerreros, que sometían a sus vecinos
bajo la espada y con el pretexto religioso. Por lo anterior, resulta difícil
hacer análisis objetivos de Marx que no incluyan largas precisiones, pues las
distorsiones circulan ampliamente. El tema con que inicia este análisis es la
usual falsedad que atribuye a
Marx un don profético inexistente, pero fue una variación muy
difundida, que, en el presente, todavía sigue circulando.