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miércoles, 20 de febrero de 2013

DEFINICIÓN DE GRÚAS Y CORRALONES




Este texto es la 5ta. parte de "AUTOMOVILISTAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN"

Por Carlos Valdés Martín

Grúas y corralones: el corazón sombrío 
En su inicio también me parecieron un adelanto tecnológico, pues un vehículo capaz cargar a otro, resulta un adelanto. Sin embargo, en oleadas periódicas los operadores de grúas adquieren la consigna de tomar a cualquier vehículo sin importar mucho el reglamento de tránsito. No lo comento de oídas, tengo mucha experiencia confirmando que basta colocar un vehículo en la esquina de una calle para que termine remolcado y sancionado.
Por costumbre, las grúas no dejan aviso de sus acciones, de tal modo que el conductor sufre la angustia psicológica de no saber si su unidad fue arrastrada o sufrió un robo. En algunas ocasiones, resulta difícil enterarse del paradero, sobre todo en ciudades grandes donde hay varios corralones y el sistema de información de la Oficina de Tránsito es defectuoso.
Los corralones se definen como sitios antiestéticos, sin diseño ni decoración mínima: un simple solar, apenas bardado y guarecido por elementos de seguridad.  Sin iluminación ni señalización mínima, los vehículos se acumulan sin orden y concierto, creando una triste aglomeración de carros maltratados. En los casos extremos, se acumulan los nuevos “arrastres” junto a unidades deterioradas y oxidadas, a medio camino entre el cementerio y hospicio de inválidos de metal y caucho sintético. Basta una mirada a esos corralones para que el corazón de un propietario quede ensombrecido.
Cuando un vehículo es arrastrado hacia un corralón, de modo ocasional el dueño sufre un peculiar viacrucis: daños mecánicos provocados por el arrastre; cobros excesivos; imposibilidad de liberarlo rápido por errores en la documentación; reporte erróneo sobre el sitio donde está; etc. Si la operación de grúas resulta cuestionable, ese peculiar viacrucis merece una amplia censura pública. Ya encerrar un vehículo en un lúgubre corralón, ante quien lo compró y cuida, resulta motivo de padecimiento psicológico. 

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